Por Calí Rivera
Durante varios meses del 2024, la exposición Biomaster habitó el corazón del Taller del Artista como un eco visual de la memoria y la pérdida. La muestra, compuesta por siete trípticos en técnica mixta, fue concebida como un rito catártico, una forma de transmutar la tristeza provocada por la desaparición del jardín que albergaba la Casa Museo y el proyecto "El Sexto Sol", obra vinculada al agua como elemento vital y poético.
Cada tríptico era presentado de forma interactiva, uno a uno, en un gesto casi ceremonial. El artista —como guía y testigo— ofrecía al espectador una experiencia íntima, evocadora de los rituales domésticos y los juegos sagrados de la infancia. La serie toma su nombre de aquellos "Biomaster", juguetes míticos de los años ochenta, hoy casi olvidados, cuya forma y concepto reaparecen aquí resignificados, como metáforas de una era que se resiste a desaparecer del inconsciente colectivo.
Haga click aquí para ver el documento completo



